Tener que trasladar un coche sin ITV es más frecuente de lo que parece: un coche heredado, una compra, un vehículo que lleva tiempo parado o una inspección que no ha salido bien. La clave es que un coche sin ITV en vigor no debería circular por sus medios, pero sí puede viajar como carga.
ITV caducada
Si la ITV está caducada, el vehículo no está autorizado a circular y conducirlo puede suponer una multa. Lo prudente es pedir cita en la estación y llevarlo en grúa, sobre todo si hay que recorrer muchos kilómetros o atravesar vías rápidas.
ITV desfavorable
Con un resultado desfavorable, la estación concede un plazo para reparar los defectos y volver a presentar el vehículo. En ese plazo se puede ir al taller y volver a la ITV, pero si el defecto afecta a la seguridad (frenos, dirección, neumáticos), llevarlo en grúa evita riesgos.
ITV negativa
Un resultado negativo significa que el vehículo tiene defectos muy graves y no puede circular. El traslado al taller, y después de nuevo a la estación, debe hacerse en grúa.
Por qué en grúa de plataforma
Sobre la plataforma el coche no circula: viaja como carga, así que su situación administrativa no impide el traslado. Además, no se apoya ninguna rueda en el asfalto, lo que evita daños si el problema está en los frenos o la transmisión. Puedes ver cómo trabajamos en nuestro servicio de remolque.
Qué tener preparado para trasladar un coche sin ITV
- La documentación del coche (permiso de circulación y ficha técnica).
- La cita en la estación de ITV, si vas a pasar la inspección.
- Quién entrega las llaves en origen y quién recibe el coche en destino.
Si el coche está en otra provincia, consulta el transporte de vehículos entre provincias.
