Un cambio de rueda en carretera parece sencillo hasta que toca hacerlo en el arcén de una autovía, de noche o con la rueda bloqueada. Si has pinchado, llámanos al 911 676 133: vamos a donde estés y cambiamos la rueda por la de repuesto, las 24 horas y en toda España.
Primero, la seguridad
Si notas que una rueda pierde aire, reduce la velocidad sin frenar bruscamente y busca un lugar seguro para parar: un área de servicio, una salida o el arcén más ancho posible. Enciende las luces de emergencia, ponte el chaleco, señaliza con la baliza V16 y espera fuera de la calzada, detrás de la barrera si la hay. En vías rápidas, cambiar la rueda junto al tráfico es peligroso; ese es un buen motivo para llamarnos.
Cómo hacemos el cambio de rueda
Elevamos el vehículo con el equipo adecuado, retiramos la rueda dañada y montamos la de repuesto con el apriete correcto. Si tu coche lleva tuerca antirrobo, ten a mano la llave especial; suele estar en la guantera o junto a la rueda de repuesto.
Sin rueda de repuesto o con kit antipinchazos
Muchos coches nuevos llevan solo un kit antipinchazos, que sirve para pinchazos pequeños en la banda de rodadura pero no para cortes en el flanco ni reventones. Si no hay rueda de repuesto o el kit no basta, trasladamos el coche en grúa de plataforma al taller de neumáticos que elijas. Consulta también nuestro servicio de remolque.
Neumáticos run flat y coches especiales
Los neumáticos run flat permiten seguir circulando una distancia limitada tras un pinchazo, a velocidad reducida. Consulta en el manual del coche cuánto y a qué velocidad, y dirígete a un taller sin apurar ese margen. En coches bajos, todoterrenos o furgonetas cargadas, el gato del coche no siempre es suficiente; dínoslo al llamar.
Pinchazo en ciudad o en un garaje
No todos los pinchazos son en carretera. En un garaje comunitario o en una calle estrecha también cambiamos la rueda, y si el espacio no lo permite trasladamos el coche al taller.
Rueda de emergencia: cómo circular después
Si el repuesto es una rueda de emergencia (más estrecha), respeta la velocidad máxima indicada en ella y repara o sustituye el neumático cuanto antes. Comprueba también la presión del repuesto de vez en cuando: un repuesto sin aire no sirve de nada el día del pinchazo.
