Un fallo de frenos en marcha es poco frecuente, pero conviene saber qué hacer antes de que ocurra. El objetivo es reducir la velocidad poco a poco y detener el coche en un lugar seguro.
1. Mantén la calma y avisa
Enciende las luces de emergencia y usa el claxon o las luces si necesitas avisar a otros conductores. Sujeta el volante con firmeza.
2. Bombea el pedal
Pisa el pedal varias veces con fuerza. Si el fallo es por pérdida de presión, a veces se recupera algo de frenada. Si el coche tiene ABS, mantener el pedal pisado a fondo es lo correcto cuando funciona.
3. Reduce marchas
Baja de marcha de una en una para usar el freno motor. En un cambio automático, pasa al modo manual o a una posición de marcha corta si el coche lo permite. No pongas punto muerto: perderías el freno motor.
4. Usa el freno de estacionamiento con cuidado
Tira del freno de mano de forma progresiva, sin bloquear las ruedas traseras. En coches con freno de estacionamiento eléctrico, mantener pulsado el botón suele activar una frenada de emergencia: el manual lo explica.
5. Busca dónde detenerte
Una cuesta arriba, un arcén amplio o una vía de escape (las rampas de frenado de algunos puertos de montaña) ayudan a perder velocidad. Como último recurso, rozar con suavidad un elemento lateral como un talud puede frenar el coche.
Después de un fallo de frenos
No vuelvas a circular con el coche aunque parezca que los frenos responden de nuevo. Señaliza con la baliza V16, espera fuera de la calzada y pide que lo trasladen al taller. Con nuestra grúa urgente lo llevamos en plataforma. Llama al 911 676 133.
Señales previas
Pedal blando o que se hunde, ruidos metálicos, vibraciones al frenar o el testigo de frenos encendido son avisos para revisar el coche cuanto antes. Te lo contamos en testigos del coche.
